Los Presupuestos Generales de 2021 (PGE) ya han sido aprobados por mayoría en el Congreso de los Diputados, e incluyen un paquete de reformas fiscales en las que finalmente queda fuera la subida al diésel recogida en el borrador presentado en octubre.

Esto se traduce en que este carburante seguirá grabado a 30,7 céntimos por litro, no incrementándose a los 34,5 céntimos por litro propuestos inicialmente. El objetivo del Gobierno era el de hacer una equiparación progresiva a la gasolina que se fija en 40,25 céntimos por litro.

Por el contrario, lo que sí se mantiene es el impuesto de matriculación, que no sufrirá una rebaja tal y como había solicitado el sector del automóvil, por lo que en 2021 los vehículos nuevos serán más caros ante el fin de la moratoria del ciclo de homologación WLTP, con mediciones más estrictas, y que hará subir de tramo a coches gasolina y diésel